sábado, octubre 01, 2011

Ese Gran Final... The Legend of Zelda: Ocarina of Time 3D





Primer análisis del final de un juego de 3DS. No podía ser otro que éste.

Como se podría suponer, este análisis es igual de válido para la versión de Nintendo 64, pues no hay ningún cambio fuera de la mejora gráfica y el 3D, todas las escenas son exactamente iguales.

El final de este juego comienza en la torre de Ganon, Ya has destruido las seis barreras y sólo te queda subir a matar al Jefe Final. Al entrar lo primero que notas es que han equalizado la música del piano que toca Ganon desde su cámara, y digo te das cuenta porque es la única OST que cambia en todo el juego, a peor a mi parecer, pero como la única música que evaluamos aquí es la del combate final, lo dejaremos pasar.

Al subir la torre te cerrarán el paso en tres ocasiones los tres tipos de enemigos que más merecen la pena del juego, en el primer piso dos Dinolfos, en el segundo dos Stafos, que custodian la Llave del Jefe, y por último, mis queridos Iron Knuckles. Ningún enemigo tiene una dificultad especial en este juego que no se pueda solcuionar siendo prudente, lo único es que puedes disfrutar volviendo a combatir con ellos por última vez, y si te agrada especialmente alguno de ellos haz como yo, no guardes la partida antes de ir a por Ganondorf, así cada vez que subas la torre estarán ahí.


Derrotados todos los enemigos, corrientes por llamarlos de alguna manera, subes al siguiente piso y encuentras la puerta del candado de la Llave del Jefe, pero algo falla, está todo oscuro, tétrico, y además la música del piano todavía se oye un poco lejos. Entras creyendo que ya toca combatir, pero en su lugar encuentras una habitación extraña con vasijas y con una plataforma en el centro que puedes escalar pero que no lleva a ninguna parte. Como un tonto, lo normal es que rompas las vasijas para recuperarte, e incluso por puro entretenimiento, error que luego podemos pagar con la vida. Luego te das cuenta de que hay una puerta para seguir subiendo, que la torre todavía no se ha acabado. Al cruzar esa puerta, ya sí que da la impresión de que es la antesala hacia el combate final. Alfombra roja, vidrieras, y un detalle gráfico que me ha gustado bastante, la luz del sol al pasar por las vidrieras crea un efecto de luz raro en la pared, ero que queda bastante bien. Al llegar arriba, ya sientes la música muy cerca, concretamente, al otro lado de la puerta que tienes delante (aquí es cuando no tenéis que guardar si queréis seguir enfrentadoos a los Iron Knuckle o a los Stalfos).


Al entrar en la sala, (bastante más elaborada que en la 64, la verdad) y reunirse los tres portadores del Triforce, las tres partes se iluminan en cada uno. Es curioso, porque, con el efecto 3D, el Triforce no se ve en la piel, como me lo imaginaba yo cuando jugaba en la 64, sino que está más fuera, como levitando sobre la mano, en plan onda de Dragon Ball. Dicho todo, Ganon deja de tocar el piano y te lanza su onda oscura paralizante (he tratado de buscar imágenes, pero hay muy pocas, supongo que el futuro cuando salgan más  adornaré esto un poco), Navi se acojona y te dice que no puede ayudarte, entonces la onda cesa, el piano desaparece!! Ganondorf se pone a volar, ¡y empieza el combate!


Lo primero que hace es dar un puñetazo al suelo que tira la mitad del suelo hacia la planta del abajo y a ti con él (sí, ya sé que vosotros corréis rápidamente a un extremo y no os tira, a mí tampoco, pero recordad que estos análisis siempre son desde la perspectiva de alguien que los juega por primera vez, sino no tiene gracia, y no siempre es la primera que me paso los juegos, y más si es un remake xD). Al caer descubres que estas en la sala de las vasijas y que puedes subir arriba del todo con el gancho, ¡ahora todo cuadra! 

Al subir pueden pasar dos cosas, que te vuelva a tirar o que te lance la bolita que hay que devovlerle. Si te vuelve a tirar entonces ya pillas que es mejor quedarse en los extremos, y si te tira la bolita, la ventaja de devolvérsela desde tan cerca es que le da a la primera siempre, no hay que jugar al tenis con él como desde un extremo, que a veces se alarga demasiado, y es algo bastante poco original porque ya lo haces contra Phantom Ganon en el Templo del Bosque.

Cuando le devuelves la bolita, se queda cubriéndose y es el momento de las flechas de luz. Aquí la gracia es usar el giroscopio para apuntar, y además se hace muchísimo más rápido. Al impactarle la flecha, cae y es el momento de atacarle con tu espada. Después de unos cuantos golpes se levanta y a repetir de nuevo. Únicamente que de vez en cuando carga una Genkidama que luego se divide en muchas bolitas que van a por ti. En la 64 era capaz de esquivar este ataque corriendo y dando la voltereta pero aquí no he sido capaz de evitarlo ni una sola vez, pero si te cubres con el escudo le devuelves una de las bolitas (el resto te las comes) y si hay suerte y le da, pues eso que te ahorras (hala, me acaba de dar por experimentar y en vez de cubrirme con el escudo he cargado el ataque giratorio, se las he devuelto todas y siempre le dan :D). Fuera de eso no hay nada más que añadir, la duración del combate depende de la espada que lleves: que yo recuerde con la Biggoron eran 3 vueltas, y con la Master Sword si no le coges bien pueden ser hasta más del doble.


Cuando cae, escupe sangre verde, (que por si no lo sabéis, en la versión 1.0 de la 64 era roja pero lo censuraron ¬¬) y luego, del cabreo, destruye toda la sala y cae derrotado. Zelda queda libre de su cristal y la torre empieza a derrumbarse. Te toca bajar todo el castillo antes de que se acabe el tiempo. Por lo general no me gustan mucho los contrarreloj, en este concreto, la única gracia que tiene es que si haces un salto peligroso en el que parece que te vas a caer (como en la escalera de caracol nada más empezar, que en vez de seguirla girando saltas y te ahorras un trozo) Zelda da un grito de miedo porque cree que te caes, pero más que miedo, para otra cosa xD 

Por lo demás, esta parte sólo sirve para intentar demostrar que Zelda sirve para algo en el juego, porque te va abriendo las puertas bloqueadas con rejas (pero no cuela). También hay algunos enemigos de camino que te cortan el paso, concretamente unos Stalfos y un zombi de esos puñeteros con su grito paralizante, pero da tiempo de sobra. Al salir, el castillo termina de derrumbarse, algo más lenta y detalladamente que en la 64, y todos sonríen creyendo que todo ha terminado. Nada más lejos de la realidad.

De pronto se escucha un golpe proveniente de la ruinas. Te toca ir a investigar, y al acercarte, un muro de fuego rodea la zona y te separa de Zelda. Ganon se abre paso desde las profundidades de los escombros y te muestra orgulloso su trozo del triforce para luego mutar en quien será el verdadero jefe final del juego. Ganon transformado. Lo primero que hace es empezar a dar espadazos al aire con sus dos espadas, y uno de ellos te alcanza y lanza tu espada fuera del muro de fuego, donde está Zelda. Ahora no tienes la espada sagrada para combatir, pero tranquilo, Navi te dice que esta vez no te dejará solo y te ayudará, seguro que sirve para algo xD


Después de todo eso, al fin empieza el combate. Como no tienes la Espada Maestra, tienes que atacarle con otro arma. Te sirve el martillo, el arco o el gancho, pero es más eficaz la espada Biggoron si la tienes. No es muy difícil darse cuenta de que su cola es de color arcoiris y hay que darle ahí, ya sea rodeándole o pasando por debajo, aunque con la Biggoron a veces le costaba pasar por debajo. Si ves que no puedes, siempre tienes la opción de dispararle una flecha de luz a los ojos y paralizarle. De nuevo, lo mejor son los gritos de Zelda cuando te alcanza, yo a veces he llegado a dejar que me de solo para escucharlo :p Y si vas mal de vida, es como un Iron Knuckle, ponte detrás de un escombro grande, lo romperá y saldrán cosas, aunque no necesariamente corazones.



Toca evaluar la música de Jefe Final. La verdad es que antes no la valoraba demasiado, pero después de jugar a otros Zeldas en los que esta canción es considerablemente de menor calidad, me ha cambiar de opinión al respecto. Yo creo que es una de esas cosas que parece que no son necesarias, pero que luego las echas de menos cuando no están. Ahí os la dejo.

video

Después de unos cuantos toques, cae medio derrotado y el muro de fuego se desactiva. Zelda te llama para que recojas la Espada Maestra y al regresar el fuego vuelve a activarse. Te toca repetir lo mismo, y no es necesario que sea con esa espada, puedes seguir con el objeto que quieras (en esta osación yo he usado flechas de hielo). La única condición es que el último toque sí que debe ser con la espada Maestra, te darás cuenta porque a partir de ese momento la cola no se pone roja cuando la golpeas.

Al fin, vuelve a caer, y Zelda vuelva a intentar demostrar que sirve para algo y le paraliza con luz. Tu espada se ilumina y... ¡Omnilátigo! Bueno, quizá no tanto, le das tres espadazos en la cara y para rematar le clavas la espada en la boca (o en la nariz, no queda muy claro xD). Tras esto se retuerce de dolor, Zelda pide ayuda a los sabios y estos abren un vórtice encerrando a Ganon (hasta el Wind Waker), que se acuerda de toda nuestra familia .  


Después, inexplicablemente, aparecen Zelda y Link en medio del cielo, que te pide la ocarina del tiempo (es la única vez en todo el juego que se entrega un objeto en la mano y no alzando los brazos al cielo) para tener el detalle de devolverte a tu tiempo para que puedas recuperar el tiempo perdido y ser quien quieras ser. Zelda comienza a tocar la Nana de Zelda con la ocarina, te envuelve en un cristal de energía y levitas hasta perderte. Créditos y fiesta de celebración en Lon Lon Ranch.

Todos están felices y bailan en la fiesta (incluso Biggoron) . Todos menos Mido, que mira al cielo con cara triste, probablemente pensando en quien todos sabemos,  al descubrir unas estelas de luz cruzando el firmamento. Los sabios salen de esas estelas y aterrizan en la Montaña de la Muerte, donde ven el amanecer. 

Por su parte, Link aparece en el Tenplo del Tiempo con su cuerpo de niño, Navi se larga sin despedirse, por lo que vuelve a ser un niño sin hada. Sólo se le ocurre un lugar al que ir, y deja la Espada Maestra clavada en el pedestal. Por último, Link aparece en el jardín privado de Zelda, donde ella le espera. Pantalla   en sepia, créditos de nuevo, y Fin.


Valoración Global del Final
Perfecto
Casi Perfecto
Muy Bueno
Bastante Bueno
Bueno
Aceptable
Malo
Bastante Malo
Muy Malo
Un Desastre


1 comentario:

  1. Para mí fue un final apoteósico para una aventura soberbia pero... faltó el dichoso beso XD

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