martes, febrero 26, 2013

Ese Gran Final... Digimon Adventure



Puesto que no puedo hacer el análisis del juego de PSP porque ya sabía lo que pasa, sí puedo hacerlo de la serie así que la he estado viendo a la par de pasaba el juego, y de paso estreno la etiqueta Anime.

Durante toda la saga de los Amos Oscuros, los niños elegidos ven caer uno tras otros a varios de sus amigos de la isla File, lo que merma su autoestima y termina por separarles. Cuando llegan a Piedmon, el último de los Amos Oscuros, todavía siguen divididos, y Tai encarga a Sora que traiga a los demás. Sin embargo, sólo trae a Matt y a Joe, Mimí, la pija, sigue fuera del grupo. Pero bueno, como lo que cuenta es que estén los de cuerpo supremo, nadie dice nada y comienza la batalla final. 

Wargreymon y Metalgarurumon, después de haber adquirido experiencia en sus formas finales con los combates anteriores, atacan conjuntamente y consiguen derribar a Piedmon tras unos cuantos movimientos circenses del payaso. Es entonces cuando saca un pañuelo blanco. Joe se piensa que se está rindiendo, mientras que Sora opina que parece un mago antes de hacer un truco. Piedmon lanza el pañuelo sobre Wargreymon y Metalgarurumon y estos parecen desaparecer misteriosamente.

Los niños no tardan en descubrir que lo que en realidad ha pasado es que han sido transformados en llaveritos de colección. Al caer los más poderosos, los demás saben que no pueden hacer nada y se van turnando entre sacrificarse y huir. Primero caen los digimon para defender a los niños, y después terminan cayendo los niños más mayores para defender a Takeru y a Kari. En ese proceso, Gomamon, antes de ser capturado, logra arrebatar el llaverito de Matt a Piedmon y para dárselo a TK

Todos han sido transformados ya salvo TK, Kari, y Angemon, que trata desesperadamente de ganar tiempo para que los niños puedan escapar, pero no hay salida. Takeru y Kari son arrojados al vacío sin que Angemon pueda hacer nada por deternerlo. Durante la caída, TK observa el llaverito de su hermano, que le habla a su corazón y le da fuerzas para no perder la esperanza y... Cho Shinka! (o como decían por aquí, superdigievolución! xD). 


El emblema de la esperanza reacciona y Angemon por fin adquiere su cuerpo perfecto, Holyangemon (no sé por qué aquí se llama Magnangemon con lo que mol lo de holy), rescata a los niños y derriba a Piedmon de un espadazo, arrebatándole todos los muñecos para después devolver a todos a su forma original. De nuevo, nos encontramos con que es capaz de hacer frente de igual a igual a un Digimon que ni todos los demás compañeros juntos podían hacer nada. Es precisamente por el hecho de que este bicho meta tanto por lo que lo capan durante toda la serie. Sólo evoluciona una vez para derrotar Devimon, muere en el intento, y no vuelve a salir hasta bien entrada la saga de Myotismon. Seguramente el mismo Angemon hubiera sido capaz de acabar con Etemon con mayor o menor dificultad. Pero todo esto plantea un problema que veremos un poco más adelante...

Piedmon, viéndose en clara inferioridad, llama a un montón de digimon con forma de murciélago para hacer bulto y ganar algo de tiempo. Sin embargo, en ese momento llega la pija (que bien se lo ha montado la tia, se larga, evita que la transformen en llaverito, y llega cuando ya sólo queda lo fácil) con, según ella, un ejército de digimons (siete diferentes), los cuales se encargan de acabar con los Zubats junto a los niños y sus digimons, que terminan de evolucionar los que todavía no lo habían hecho, y enseguida limpian el terreno de murciélagos.

Holyangemon abre un portal al reino de la oscuridad con su Heaven's Gate, que se traga a los murciélagos que quedan, dejando de nuevo solo a Piedmon. Tras esto, tan sólo resta arrojar al Piedmon al portal con un ataque combinado de Wargreymon con su Gaia Force y Metalgarurumon con su Garuru Tomahawk.


Aquí es donde vemos el primer problema. Si Holyangemon es tan poderoso, ¿por qué su ataque principal es una puta puerta? Que me parece muy bien que tenga un ataque que sea un portal, repito, que lo tenga, pero lo que lo echa a perder es que sea su ataque principal. Joder, tienes la espada Excálibur encima, ¿de verdad no podías haber hecho algo mejor con ella? No sé, un Corte Divino o algo así, aunque luego terminase todo igual con el portal dimensional...

Los niños celebran la victoria, hasta que reciben un mail de Gennai diciéndoles que todavía no han terminado. Queda un enemigo, uno tan poderoso que su misma existencia pone en peligro los dos mundos.

Al destruir la Montaña Espiral, se abre una brecha dimensional por la que todos caen sin remedio, sumergiéndose en una oscuridad inmensa. Allí les recibe el último adversario, Apocalymon, un digimon unido a una extraña máquina con garras que son capaces de reproducir los ataques de cualquier digimon.


Ahora toca el turno de que el malo justifique sus acciones. En esta ocasión, Apocalymon está resentido porque fue excluido durante el proceso de evolución y ahora quiere destruirlo todo. Tras el discursito, utiliza los ataques de varios digimon como Metalseadramon o Myotismon para marcar paquete, continúa revirtiendo la evolución de los digimon hasta el nivel básico, termina quitándoles emblemas y los destruye antes de que digievolucionen de nuevo y para rematar descompone los cuerpos de niños y compañeros digimon en datos digitales :o

Ahora aparecen en un mundo todo blanco, salvo por las series de ceros y unos que salen de fondo, todo un detalle. Todos están derrumbados y no saben qué hacer, al fin y al cabo, han perdido sus cuerpos, es normal, así que ya se encargan los digimon de animarles, que ellos han sido datos siempre xD Cuando están animados de nuevo, sus emblemas resurgen de sus corazones al ser cualidades básicas de cada uno de ellos, y permite a todos digievolucionar de nuevo hasta el nivel máximo y volver al combate.


Ahora sí, batalla final! Wargreymon y Metalgarurumon van avanzando hacia Apocalymon mientras los demás les cubren destruyendo las garras que emulan los ataques de otros digimon. Es curioso porque a pesar de que algunos ataques emulan digimon de cuerpo supremo, son capaces de destruirlos sin problemas. Intuyo que el hecho de que emule un ataque de un digimon así, no implica que la garra en sí tenga ese poder, por lo menos, en término de defensa. Y de nuevo, Holyangemon utiliza el Heavens Gate para destruir una de las garras, pero misteriosamente, no se la traga la puerta, sino que explota ¬¬ Y todo esto acompañado de nuestro Evolution Theme que aquí hace de Final Battle Theme, Brave Heart de Ayumi Miyazaki:


video

Cuando Tai y Matt llegan a Apocalymon, hacen un nuevo ataque combinado, esta vez juntando el Aliento Congelante con la Fuerza de Gea, destruyendo a Acopalymon. Aunque contándolo así, salvo lo de Holyangemon parece todo muy bonito, en realidad no lo es tanto, porque el combate es muy corto, ya de por sí los combates de Digimon son cortos, de medio capítulo o así, pero este se lleva la palma porque canta un huevo que lo han cuadrado para que dure igual que la canción... Y es una auténtica pena porque un bicho que puede emular a todos los demás puede dar mucho juego y no lo han aprovechado. 

Dejando eso a un lado, seguimos avanzando. Los últimos coletazos son los más fuertes, y Acopalymon, aunque asume su derrota, intenta llevarse a todo el mundo con él explotándose a sí mismo. Ahora son los dispositivos digitales los que se encargan de hacer su trabajo y crean una barrera de energía que retiene la explosión, poniendo fin al conflicto de una vez por todas.


Todo se ha acabado. El mundo digimon renace de sus cenizas y es hora de irse, pero como saben que el tiempo va muy despacio en ese mundo, deciden quedarse una temporada para pasar más tiempo con los digimon. Sin embargo, Gennai les baja los humos y les dice que el tiempo se ha igualado en los dos mundos, algo bastante coherente desde el momento en el que se veía el mundo digital desde la Tierra. Además les remata explicando que se está produciendo un eclipse y que cuando termine se cerrará la puerta con el mundo real. En definitiva, tienen que irse. Es la hora de las despedidas.

Cada uno se queda con su compañero digimon, aprovechando el poco tiempo que les queda, salvo Palmon, que se esconde de Mimi. El tiempo se agota y finalmente tienen que subirse al tranvía del episodio tres, que es el que les va a llevar de nuevo a su mundo, sin que la pija haya podido despedirse de su digimon. Estando ya en marcha el tranvía, Palmon se arrepiente y se despide de Mimi a gritos. Palmon se tropieza y el sombrero de Mimi sale volando, dando inicio a la secuencia final en la que los niños regresan por fin a su mundo. Fin.


A ver, esta vez es complicado. Por un lado nos encontramos con un final que empieza muy bien, sumiendo en la desesperación a los protagonistas, y deleitando con una evolución final, que a pesar de ser elegante y distinguida, tiene un ataque principal que deja bastante que desear. Le sigue un último enemigo que parece invencible y destroza literalmente a todos, pero al que finalmente reducen sin demasiado esfuerzo con un acompañamiento musical perfecto. Por último, un argumento coherente que pone fin a la aventura, aunque no hay revelaciones especialmente sorprendentes que lo adornen.

Valoración Global del Final
Perfecto
Casi Perfecto
Muy Bueno
Bastante Bueno
Bueno
Aceptable
Malo
Bastante Malo
Muy Malo
Un Desastre


2 comentarios: