viernes, agosto 09, 2013

Ese Gran Final... Rurouni Kenshin




Otro caso como Shaman King, que el anime solo abarcaba una parte de la historia, y para conocer el resto había que leer el manga.


Después de que el autor nos tomase el pelo con la muerte de Kaoru, que al final sólo estaba secuestrada, Kenshin y los demás llegan a la isla donde está cautiva.
Allí vemos una escena en la que Enishi le entrega sus propiedades a un nuevo personaje que parece ser su socio, pero le advierte que debe dejar la isla para que pueda completar su venganza, y que si en un hora no está fuera él mismo le matará. Evidentemente, eso no lo hace mucha gracia, y para cobrar un poco de protagonismo, asalta a Kenshin y los demás acompañado de cuatro guardaespaldas.


El autor no quiere despedir sin dar un último minuto de gloria a Sanosuke, Saito, Aoshi, y sobre todo a Yahiko, al que han machacado demasiadas veces y se merece una victoria. En efecto, los cuatro ganan el combate con bastante facilidad, quedando el socio de Enishi (ya no recuerdo ni su nombre) sólo y muerto de miedo. Vuelve entonces a presentarse una de las reglas básicas de un manga, el malo final siempre se carga al penúltimo malo :p


Bueno, esta vez no se lo carga, sólo le deja gilipollas, pero vamos la esencia de la regla es la misma. Eliminado el penúltimo malo, es la hora de la Batalla Final, Kenshin contra Enishi. Además, tiene el detalle de dejar a Kaoru libre para que vea el combate, aunque Kenshin no puede acercarse a ella hasta que gane.


El combate empieza igualado, con golpes que quedan en choques de espadas porque ninguno es capaz de alcanzar al otro, o técnicas ejecutadas al mismo tiempo que tiran a ambos al suelo. Finalmente Enishi toma la delantera y logra alcanzar a Kenshin con su espada, pero él no se rinde, y además dice que ha encontrado la respuesta que estaba buscando sobre como pagar sus crímenes.

Sin embargo, Enishi malinterpreta estas palabras, creyendo que lo que ocurre es que Kenshin va a aceptar su venganza y dejarse morir, por lo que le pide que se mate él mismo con su propia espada. Entonces, Kenshin da su verdadera respuesta a Enishi.

Ya que ha estado matando muchos años y no puede devolver la vida a la gente muerta, lo que sí puede hacer es utilizar su poder para proteger y hacer sonreír a las personas que quiere. Por tanto, mientras pueda utilizar la espada, no puede permitirse morir ni mucho menos suicidarse como le ha pedido Enishi.


Esta es la respuesta final de Kenshin, lo que llevaba buscando toda la serie, ¿qué nos ha parecido? Pues bastante esperada y correcta, quizá no esperaba justo esas palabras pero la idea sí que es la misma. Ya que la has cagado, no te pongas a llorar en una esquina, sigue adelante y no la cagues más. No es que pudiera salirse mucho de ahí. Recuerdo al final de Eyeshield 21, que en todas las series de deportes al final siempre dicen que juegan a ese deporte para divertirse. El autor quiso salirse un poco de lo habitual y sus personajes dijeron que no, que ellos estaban ahí para ganar, no para divertirse. Me quedé un poco sorprendido, pero aunque la opción más políticamente correcta era la de divertirse, la suya también era una opción válida. ¿Qué más podía haber dicho Kenshin aquí? ¿Que se iba a poner a follar con todas las mujeres que pudiera hasta hacer nacer tantos niños como personas había matado? Sería original, que duda cabe, pero no lo veo.

La respuesta de Kenshin cabrea a Enishi, quien pensaba que había logrado doblegar la voluntad de su adversario, y se transforma levemente, mostrando su auténtico poder.


Por si hay algún malentendido, no se vuelve negro, únicamente es que el autor ha invertido los colores para remarcar que se le marcan las venas por todo el cuerpo. Un momento... ¡no son venas! ¡Son nervios! Los Nervios de la Locura, según la traducción que estoy leyendo. En este estado, Enishi mejora al límite todos sus sentidos. Es capaz de ver a través de los movimientos de Kenshin, es capaz de reaccionar antes, lo que indirectamente también aumenta su velocidad, oír el más mínimo ruido, etc... En definitiva, todo su cuerpo se vuelve hipersensible.

En su nuevo estado, Enishi da unos cuantos golpes a Kenshin, que no es capaz de hacer nada por evitarlo, pero sigue sin rendirse, y revela una nueva técnica. Ryu Mei Sen. ¡Por fin! Algo nuevo, que tanto Amakakeru Ryu no Hirameki ya aburría un poco. Sin saber todavía lo que hace, es difícil que supere al Kuzu Ryu Sen, pero al menos esperemos que sea algo interesante.


Tras ejecutarla, Enishi empieza a sangrar por el oído. Kenshin explica que su funcionamiento es el inverso a Amakakeru Ryu no Hirameki. En el primero desenvainaba la espada a toda velocidad, pues en este la envaina, y el chirrido que se produce de la fricción de la espada con la vaina es el ataque, que produce un daño mucho mayor a los sentidos hipersensibles de Enishi.

Esto... Menuda decepción de ataque... ¿De verdad esto es lo mejor que tenía el autor para el combate final? Pfff... Bueno a ver como sigue... La respuesta de Enishi es rápida, destrozarse el oído interno, algo que sobra completamente por un motivo muy sencillo, sólo se carga uno, todavía oye por el otro, luego no ha ganado nada con esto.


Sin embargo, en la serie dan por hecho que después de este acto el Ryu Mei Sen ya no sirve, pues Kenshin no lo vuelve a usar. La única explicación que se me ocurre es que la onda de sonido sea potente pero tenga poco alcance, pero es que la distancia entre un oído y otro ya ves tú...

Es la hora de terminar con esto. Enishi se coloca en la postura para hacer el Kokufu Settou Sen, la técnica con la que logró detener el Amakakeru Ryu no Hirameki de Kenshin durante el primer combate. Sin embargo, el resto de personajes restan importancia a ese detalle, alegando que no estaba centrado con lo de Kaoru, que ahora va a salir bien, y todas esas excusas que se ponen siempre cuando en realidad es que no hiciste las cosas bien en su momento.

La historia se repite entonces, y los dos hacen la técnica al mismo tiempo, resultando una victoria para Kenshin, que logra cortar la espada de Enishi por la mitad.


A pesar de estar derrotado, Enishi no se quiere dar por vencido y se levanta, pero antes de que pueda hacer nada, el penúltimo malo se levanta, pistola en mano, y le pega un tiro a Kenshin en el hombro. Para colmo, se vuelve loco y decide empezar a pegar tiros a todo el mundo. Inconscientemente, Kaoru se pone en medio, pero antes de que dispare, Enishi vuelve a tumbarle de un puñetazo, al ver reflejada a Tomoe en Kaoru.


Enishi intenta rematar a... joder es que no me acuerdo como se llama... xD Pero Kenshin se interpone en su camino a pesar de haber recibido un disparo, le da las gracias por salvar a Kaoru y le dice que si sigue añadiendo más muertes a su historial, el espíritu de Tomoe no volverá a sonreírle nunca. Con esto, Kenshin logra conmover a Enishi, que se entrega voluntariamente.

Como último detalle, Kaoru le da el diario de Tomoe que encargó traer a Misao. Lo suyo sería habérselo dado antes pero bueno, sino no habríamos tenido combate final. Poco tiempo después, Kenshin y Kaoru visitan la tumba de Tomoe, y para su sorpresa, encuentran que alguien ha dejado flores en ella. Enishi había sido capaz de dejar atrás su odio y recuperar la sonrisa del espíritu de su hermana.


Los siguientes capítulos se centran en destruir el party casi completamente. Megumi vuelve a su pueblo. Aoshi y Misao vuelven a Kyoto. A Sanosuke le persiguen por sus fechorías y se ve en la obligación de huir. Incluso Saito, el único rival que quedaba de Kenshin, pide el traslado, cuando Kenshin le reta para terminar el combate que empezaron durante el Bakumatsu. Sólo queda Yahiko.

Antes de irse, Megumi nos cuenta que Kenshin no va a poder seguir utilizando el estilo Hiten Mitsurugi Ryu por mucho más tiempo, porque está pensando para personas con una gran complexión física, y como él es un tirillas pues le pasa factura a su cuerpo, por lo que en unos pocos años no podrá utilizarlo nunca más.

Pasan cinco años. Yahiko acaba de cumplir 15 años, y a los samuráis se les trataba como hombres a partir de esa edad, así que hacen un duelo ceremonial para celebrarlo. A pesar de que Kenshin ya no puede usar el Hiten Mitsurugi Ryu, gana, pero reconoce el poder de Yahiko y le regala su espada.


Con este acto, Kenshin termina completamente su ciclo como samurái y ahora puede dedicarse por completo a su familia, a Kaoru y a su pequeño hijo Kenji. Por último Kaoru comenta que la cicatriz de Kenshin se ha hecho más pequeña últimamente, pero todavía no ha desaparecido, porque es una herida hecha con sentimientos, y no desaparecerá hasta que esos sentimientos se disipen. Fin.


En conclusión... Bueno... La verdad es que esperaba mucho más... En primer lugar, el combate no es tan bueno como muchos otros, porque tanto éste como muchos otros autores no entienden que el malo final tiene que ser un malo más al fin y al cabo. Esa manía de hacer al Jefe Final un tío perfecto que anula todas las técnicas del protagonista como en Prince of Tennis, al final lo único que logra transmitir es un combate sin personalidad. No parece que esté haciendo un verdadero combate contra un enemigo con sus propias virtudes y defectos, sino un entrenamiento, una lucha contra sí mismo porque los ataques de Kenshin ya no resultan efectivos y tiene que reinventarse a sí mismo. Por eso el primer combate contra Enishi, o combates secundarios como el del gordo que tiene un cañón en la mano, incluso el del sicario de Shishio de las bombas, son mucho mejores que éste. Al menos Kenshin sí muestra una técnica nueva, cosa que Enishi no hace.

Sobre lo que ocurre después, que Enishi entre en razón es lo esperado. Nada le podía hacer recuperar a su hermana, así que lo fundamental era que estuviera en paz consigo mismo y después con los demás. Respecto a la destrucción del party, en algunos personajes es normal, como los que viven en Kyoto, pero en el caso de Sanosuke está totalmente injustificado. Se supone que es el mejor amigo de Kenshin, y que desaparezca así tan de repente no es la mejor idea. El hecho de que Kenshin pueda tener una vida normal lejos de una espada me parece muy acertado, pero no el hecho de que la cicatriz sólo se desvanezca un poco. Si ya ha dejado atrás su pasado, tendría que haberse borrado por completo, habría sido un buen broche final.

Valoración Global del Final
Perfecto
Casi Perfecto
Muy Bueno
Bastante Bueno
Bueno
Aceptable
Malo
Bastante Malo
Muy Malo
Un Desastre

6 comentarios:

  1. Yo no lo catalogaría como malo, sino más bine de "Aceptable". Es decir, si, está por detrás de lo esperado, pero cierra la mayoría de cosas, el combate final pese a tenerlos mejores no es aberrante y por lo menos a mi me pareció original lo de joderle el oído.

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  2. sos un excelente critico, dedicate a eso.. te va a ir bien

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  3. yo creo que la cicatriz de kenshin desaparecera cuando el muera, despues de por fin darse cuenta que vivio una vida feliz y que lo pasado pasado esta, como deberia ser, aunque coincido contigo, el final hubiera sido mucho mejor con que la cicatriz hubiese desaparecido por completo, para demostrar que ahora comienza una nueva vida para el.

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  4. Seria un buen final, si en el combate contra Enishi se hubiera hecho en kioto... asi el pasado estaria mas presente, y la figura de tomoe tomaria mas fuerza en los sentimientos del adversario de Kenshin...

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  5. Estoy de acuerdo contigo respecto a las peleas que se vinieron dando en la tercera temporada. El hijo de Dios con una técnica increíblemente superior a la de Kenshin, con el mismo estilo Hiten Mitsurugi y queda a deber. Y al final con todo y los OVAS me parece que estuvo a medias. Un batalla final a medias, con un desenlace que bien pudieron haber acabado con la batalla de Shishio y hubiera estado bien. En fin, un gran inicio y un pésimo final.

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  6. Amigo, eres increible. Tu analisis muy certero. A mi parecer segun tu narrativa, es bastante bueno. Muchas gracias

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