martes, agosto 25, 2015

Ese Gran Final... The Order: 1886





Después de ser sido declarado culpable de un crimen que no hemos cometido, y haber estado a punto de morir a manos de las personas que nos han tendido una trampa, finalmente, Galahad despierta de su agonía, y como buen caballero, en lo primero que piensa es en devolver el favor a las personas que le han salvado. En vez de continuar su camino, sale directo a rescatar a Nikola Tesla, del que presume ya sospechan.

Al llegar, encuentra a Nikola en el suelo, herido (sí, a mí también me molestó que saliese sin bigote, pero, por lo que parece, se han informado, y en esa época Tesla todavía no llevaba bigote). Sus sospechas se confirman. Tras dejar a Nikola a salvo, Galahad desenfunda su arma y grita el nombre de la persona responsable de todo esto.


Lucan, comandante de la orden, no tarda en salir a escena. Ataca por sorpresa y logra arrebatarle el arma a Galahad. Sin embargo, en lugar de usarla, decide tirarla al suelo y luchar de igual a igual. Se ve que Lucan, a pesar de ser el malo, todavía conserva su honor. 

Ambos desenfundan sus cuchillos, dando lugar a una pequeña "batalla" y lo pongo entre comillas porque realmente es una sucesión de quick time events. Tú, como jugador, no aportas nada en este momento, pero bueno, todavía queda combate por delante.


La verdad, no esperaba que él fuese el Jefe Final. Es cierto que es un licano, pero desde luego no es el que maneja el cotarro. Es un simple peón de los de arriba.

El choque de cuchillos continúa, hasta que finalmente, Galahad lográ arrinconar a Lucan contra la pared. Al verse contra las cuerdas, recurre a la transformación, aparta a su adversario por la fuerza, y el duelo entra en su siguiente fase.


La cosa cambia un poco, pero no mucho. El combate es igual que el tuvimos contra el licano en el ala de psiquiatría. Podemos atacar, pero nos limita a un corte rápido y superficial, o uno más lento pero más profundo. Tampoco podemos movernos, ni cambiar de arma, lo cual es una pena, porque diez minutos antes pasas por una armería que cuenta con todas las armas del juego, y puedes elegir las dos que más te gusten para el combate, como la que electrocuta con un rayo a distancia, o la que incinera echando pólvora. Pero si no puedes usarlas ahora, de poco te sirve. A cambio, la vista negra, con la que ralentizábamos el tiempo durante el juego, se convierte en un ataque especial que te permite dar varios golpes. En concreto, dos cortes y una puñalada. Desconozco si esta función ya estaba durante el combate del ala de psiquiatría, supongo que sí, aunque el aviso sólo me ha salido aquí.

Las habilidades del licano son las mismas que las del ejemplar del hospital. Básicamente, se limita a dar zarpazos que podemos evitar con QTEs, y aunque no las evitemos, apenas causan daño. Yo fallé más de una por ponerme a leer las indicaciones y la pantalla ni siquiera se puso en rojo.


Después de varios cortes y otras tantas QTEs, Galahad logra asestar una puñalada en el abdomen del licano, derrotándolo. Lucan cae al suelo. Al agotarse sus fuerzas, recupera su forma original. El combate ha terminado.

Tras finalizar el combate, el canciller de la orden hace acto de presencia, y arroja algo de luz al asunto. Confiesa que Lucan es su hijo adoptivo, mató a su padre con sus propias manos, pero fue incapaz de hacer lo mismo con un niño, así que decidió adoptarlo. Además, da a entender que estaba al corriente de todo, es decir, no sólo de que Lucan era un licano, sino de las actividad de la compañía de las indias occidentales, y por ende, de la inocencia de Galahad.


Ofendido, como es lógico, Galahad exige una confesión en el consejo para recuperar su posición, pero el canciller se defiende, alegando que era necesario para la persistencia de la orden. Coge su pistola, se acerca a Galahad y la apoya sobre su cuerpo. Sin embargo, no dispara. En el último momento, le entrega el arma a Galahad, aludiendo que no puede matar a su propio hijo.


El canciller vuelve a recordar a Galahad que, a pesar de lo que acaba de ocurrir, sigue expulsado y debe cortar toda relación con la orden, por el propio bien de la misma. Acto seguido, el anciano se marcha. Nos quedamos solos con Lucan. Con un semblante de tristeza, Galahad apunta hacia su antiguo amigo, y tras una pausa dramática, dispara. Créditos.


Después de los créditos, Galahad aparece sobre el tejado de un edificio, con una vista de Londres con el Big Ben al fondo. Es 21 de Diciembre de 1886. Ha sido declarada la ley marcial, y nuestro protagonista parece tener una misión entre manos, aunque no sabemos cual. Mantiene una pequeña conversación con Telsa por el comunicador, que termina con Galahad señalando que se ha cambiado el nombre, aunque no nos dice cual es. Fin.


Pues vaya, que decepción. Ni hemos desentrañado los secretos que envuelven la muerte de Perceval, ni desenmascaramos a Hastings frente a la orden, ni recuperamos nuestra posición y nuestro honor, ni se resuelve nada. Y encima el combate final prácticamente entero son QTEs. En fin, habrá que esperar a The Order: 1887, a ver si la cosa mejora.

Valoración Global del Final
Perfecto
Casi Perfecto
Muy Bueno
Bastante Bueno
Bueno
Aceptable
Malo
Bastante Malo
Muy Malo
Un Desastre

4 comentarios:

  1. Ufff, el final del The Order es, sin duda, lo peor de todo el juego. Hasta me molestó más que escenas súper absurdas como lo de ir dándole a un botón para desplazarte con la cuerda para bajar por el lateral del dirigible (en serio, esa parte es una patada al concepto de videojuego xDDD).

    En cualquier caso, me parece un trabajo muy destacable para un estudio que crea su primer título triple A. Espero mucho de estos señores y estoy convencida de que, algún día, nos pueden llegar a brindar algo realmente memorable. De momento, este cumple para dejarte con buen sabor de boca (pese al final precipitado y fatalmente ejecutado) como para estar dispuesto a jugar los siguientes que salgan en la saga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Había veces que me quedaba quieto porque no sabía si había acabado la presentación y empezado el juego xD Cuando lo del dirigible que comentas fue una de esas veces jaja No les culpo por haber intentado meter algo de interacción en determinados puntos, pero sí, algunos eran totalmente gratuitos.

      Eliminar
  2. Me gustó el juego. Pero, le falto algo. No me lleno por completo. Le falto una pisca de mas sentido supongo. Sin embargo, jugare la secuela si sale. Este final apestó,de verdad solo se vió como una batalla mas. Con tremenda historia y hacen un juego como este...

    ResponderEliminar